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Rutas a peaje: el Gobierno remata 3.900 kilómetros en 11 provincias

Este miércoles el Gobierno abrió las ofertas finales por la Etapa III de la concesión privada de rutas nacionales: 3.900 kilómetros en 11 provincias, entregados por peaje. Veintidós empresas siguen en carrera. Es el mismo modelo de la Hidrovía, ahora sobre el asfalto que usás todos los días.

Ruta Nacional 7, en Mendoza

Ruta Nacional 7, en Mendoza. Foto: BiblioJu — CC BY-SA 4.0 (vía Wikimedia Commons). Imagen ilustrativa.

Qué se está entregando

La Resolución 1024/2026, firmada por el ministro de Economía Luis Caputo, habilitó la Etapa III de la Red Federal de Concesiones. Los números del negocio:

  • 3.900 kilómetros de rutas nacionales.
  • 8 tramos: Cuyo, Centro Norte, Noroeste, Chaco-Santa Fe, Litoral, Noreste, Centro y Mesopotámico.
  • 11 provincias: Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Santiago del Estero, Jujuy, Salta, Tucumán, Chaco, Corrientes, Misiones y Mendoza.
  • 22 empresas precalificadas, con 50 ofertas por los ocho tramos.

Este 22 de julio se abrió el "Sobre N.º 2", el de las ofertas técnicas y económicas finales, a través del portal oficial CONTRAT.AR. Entre los oferentes aparecen viejos conocidos de la obra pública: CPC, la unión de José Chediack y Benito Roggio e Hijos, y Panedile.

El modelo, otra vez

La lógica es la de siempre: el Estado se corre del mantenimiento vial y lo entrega a privados que se cobran con peaje. No es nuevo. Es la continuidad del mismo esquema con el que se concesionó la Hidrovía por 25 años, algo que repasamos en Lo que pasó mientras mirabas el Mundial.

La pregunta no es "privado sí o privado no". Es qué controla el Estado a cambio:

  • ¿Cuál es el canon que pagan las empresas por explotar una ruta que ya existe?
  • ¿Qué obligaciones de obra y mantenimiento se les exige, y quién las audita?
  • ¿Cómo se fija y se actualiza el cuadro tarifario del peaje que va a pagar el usuario?
  • ¿Qué pasa en los tramos poco rentables, los que ninguna empresa quiere pero la gente igual necesita transitar?

Cuando esas respuestas no están claras antes de firmar, el que paga la diferencia es siempre el mismo: el usuario en la cabina de peaje.

Soberanía se escribe también en el asfalto

Un corredor vial no es solo una ruta: es por dónde sale la producción, por dónde llega la mercadería, por dónde viaja la gente. Concesionar 3.900 kilómetros por décadas es una decisión estratégica, no un mero trámite de infraestructura.

Que se haga por peaje y con controles firmes puede ser razonable. Que se haga a las apuradas, con canon bajo y sin exigencias verificables, es regalar una renta. La diferencia entre una cosa y la otra está en la letra chica que hoy nadie está mirando —porque es más fácil discutir de otra cosa.

El análisis del modelo de concesiones y enclaves está en nuestro dossier de Soberanía y RIGI.