Del litio al cobre: la fiebre minera avanza sobre los salares y el agua¶
La producción argentina de litio saltaría de 116.000 a 172.000 toneladas este año: un 48% más. El cobre, de la mano del RIGI y del tratado minero con Chile, vuelve al centro de la escena. La otra cara del boom la cuentan los territorios: salares protegidos concesionados, lagunas que bajan y comunidades que no fueron consultadas.
El boom, en números¶
Los datos de la expansión son públicos y contundentes:
- Producción de litio 2024: 74.600 toneladas de carbonato equivalente (LCE).
- Producción 2025: más de 130.000 toneladas (+75%).
- Proyección 2026: 172.000 toneladas (+48%), con la ampliación de Salar Olaroz, Mina Fénix y Cauchari-Olaroz.
- Inversiones captadas para ampliar la producción: más de USD 10.000 millones.
A eso se suma la reactivación del tratado minero con Chile y los megaproyectos de cobre que ingresaron al RIGI, que ya analizamos en el mapa del Súper RIGI.
Nada de esto es malo en sí mismo. El problema es dónde, cómo y a costa de quién.
14 de 22 proyectos sobre salares protegidos¶
Una investigación periodística relevó 22 proyectos mineros en la Puna y encontró que 14 se superponen enteramente con salares dentro de la Reserva Natural Los Andes, en Salta. No es un tecnicismo: esos salares son ecosistemas clave para la conservación del agua, la biodiversidad y las comunidades indígenas que viven ahí desde antes de que existiera la palabra "litio".
La minería de litio en salares funciona, en esencia, bombeando salmuera: agua salada de cuencas cerradas que tardaron miles de años en formarse. En una de las regiones más áridas del continente, cada litro que se bombea compite con la ganadería de altura, con la agricultura familiar y con el consumo humano.
Fiambalá: la laguna que se achica¶
En Fiambalá, Catamarca, el caso ya tiene nombre y apellido. Desde la llegada del proyecto Tres Quebradas en 2017, operado por la china Zijin-Liex, los habitantes denuncian cambios en el paisaje. Las agencias turísticas advierten que el caudal de la Laguna Verde — uno de los principales atractivos de la zona — habría descendido hasta cinco metros.
¿Estudios de impacto acumulado que lo desmientan o lo confirmen? No los hay a la vista. Esa es exactamente la trampa del modelo: se aprueba proyecto por proyecto, pero nadie mide lo que todos juntos le hacen a la misma cuenca.
La transición energética de otros¶
El litio y el cobre son insumos de la transición energética global: baterías, autos eléctricos, redes. El mundo descarboniza su matriz con minerales sudamericanos, y la pregunta que nos toca hacer es incómoda pero necesaria: ¿qué queda acá?
Con el RIGI, la respuesta tiende a ser: regalías bajas, poco desarrollo de proveedores locales y el pasivo ambiental de regalo. La reforma de la Ley de Glaciares completa el combo, corriendo la frontera de lo explotable hacia zonas que eran intocables.
La pregunta de fondo
Ningún país se desarrolló exportando salmuera. La discusión no es minería sí o no: es minería para qué, con qué controles y con qué beneficio local verificable.
Hace falta una línea de base hídrica pública para cada cuenca en explotación, monitoreo independiente y consulta previa real a las comunidades. Lo que no se mide no se puede proteger — y hoy, en la Puna, casi nada se mide. El seguimiento completo está en nuestro dossier de Medio Ambiente.
Fuentes
- Mongabay — "Del litio al cobre: el avance de la minería en Argentina alerta por su presión al medioambiente y comunidades" (07/2026)
- Mongabay — "Salares de Argentina bajo amenaza por litio" (03/2026)
- Mongabay — "La minería de litio podría amenazar un recurso precioso, el agua" (01/2026)
- Rumbo Minero — "Argentina capta más de US$10.000 millones para ampliar producción de litio"