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Primero el fuego, después el negocio: la ley que el Senado quiere cambiar el 6 de agosto

Hay una ley que dice algo simple: si un campo o un bosque se incendia, no se puede vender ni construir ahí durante décadas. Sirve para una sola cosa: sacarle el negocio al que prende el fósforo. El Gobierno la quiere cambiar, y el Senado la vota el 6 de agosto, en el mismo paquete que abre la venta de tierras a extranjeros.

Incendio forestal en la cordillera patagónica

Incendio forestal en la cordillera patagónica, temporada 2026. Foto: Gioia Claro — CC BY-SA 4.0 (vía Wikimedia Commons). Imagen ilustrativa.

Qué dice la ley que está hoy vigente

La Ley Nacional de Manejo del Fuego (26.815) tiene un candado clave. Después de un incendio —lo haya provocado alguien o no— prohíbe cambiar el uso del suelo, vender o subdividir la tierra afectada. El plazo va de 30 a 60 años, según el tipo de terreno: bosques, humedales o pastizales.

La lógica es de sentido común. Si quemar un bosque te habilitara a lotearlo al año siguiente, el incendio deja de ser una tragedia y pasa a ser un método. El candado rompe ese incentivo: al que quema, el fuego no le sirve para nada.

Qué quiere cambiar el Gobierno

El proyecto que impulsa el oficialismo apunta justo a ese candado: derogar la restricción que frena el negocio inmobiliario o productivo después del fuego.

Greenpeace fue directo: eliminar esa traba puede generar un aumento de los incendios intencionales. No es una hipótesis de laboratorio. Es la advertencia de que, si el fuego vuelve a pagar, va a haber más fuego.

Los números que explican el miedo

La discusión no es abstracta. La Argentina viene perdiendo bosque a un ritmo que asusta:

Dato Cifra
Bosque nativo perdido desde 2007 3,8 millones de hectáreas
Desmonte ilegal en 2023 Más de la mitad del total
Provincias que concentran el desmonte Chaco, Santiago del Estero y Formosa
Bosque andino-patagónico arrasado por el fuego el último verano Más de 60.000 hectáreas

La Patagonia sufrió el verano pasado los peores incendios forestales en seis décadas. Sobre ese fondo, aflojar la ley que castiga al que quema es, para los especialistas, jugar con nafta al lado del fuego.

No es una ley suelta: es parte del paquete

Acá está la clave que conviene no perder de vista. La reforma del manejo del fuego no viaja sola: entra al recinto el 6 de agosto dentro del mismo combo que la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, la que elimina los límites para que extranjeros compren tierra rural.

Leídas juntas, las dos piezas encajan: una abre la compra de tierra sin tope, la otra saca el freno que impedía hacer negocio con la tierra quemada. Es la misma dirección que ya vimos en la reforma de la Ley de Glaciares: correr las protecciones ambientales para habilitar el uso económico del territorio.

Por qué te importa

El agua, el bosque y el suelo no votan. Por eso las leyes que los protegen son las primeras que se aflojan cuando aprieta la urgencia por inversiones.

El 6 de agosto, el Senado va a decidir si el fuego sigue siendo un delito sin premio o vuelve a ser un atajo hacia el negocio. Y esa decisión, aunque se tome en un recinto, se paga después en cada verano.

Seguimos el tema en nuestro dossier de Medio Ambiente.