Éxodo científico: el CONICET pierde investigadores ante salarios bajo la línea de pobreza y subsidios congelados¶
El desmantelamiento del sistema científico argentino entró en una fase crítica de emigración forzada. Becarios doctorales con estipendios de subsistencia y científicos formados durante más de quince años renuncian para radicarse en el exterior, mientras los laboratorios de todo el país paralizan ensayos por falta de reactivos e insumos básicos tras el congelamiento de la Agencia I+D+i.
Formar a un doctor en ciencias exactas, biológicas o ingeniería le cuesta al Estado argentino más de una década de inversión pública continua entre grado, posgrado y becas de especialización. Expulsarlo del país por asfixia económica demora apenas unos meses de inflación y salarios congelados.
En los institutos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de las universidades nacionales, el escenario es desolador:
- Estipendios de miseria: las becas doctorales y posdoctorales quedaron estancadas en torno a los $550.000 mensuales, por debajo de la Canasta Básica Total que mide el INDEC para una familia tipo.
- Congelamiento de ingresos a la Carrera del Investigador: concursos aprobados con dictamen favorable de comisiones evaluadoras internacionales siguen cajoneados sin designación oficial.
- Cero fondos para investigar: la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) mantiene paralizados más de 1.200 proyectos PICT ya adjudicados y con financiamiento externo de organismos como el BID.
Laboratorios a oscuras y muestras en riesgo¶
La crisis no es solo salarial: es operativa. En los centros de investigación de La Plata, Córdoba, Rosario, Bariloche y la Ciudad de Buenos Aires, los directores de instituto deben hacer malabares para pagar la boleta de luz que alimenta los ultrafreezers a -80°C donde se conservan cepas, tejidos biológicos y muestras geológicas únicas.
Sin presupuesto para comprar nitrógeno líquido, enzimas, pipetas ni anticuerpos (cuyos precios están dolarizados), cientos de investigaciones sobre tratamientos oncológicos, vacunas contra el dengue, genética agrícola y litio quedaron completamente frenadas a mitad de camino.
La pérdida de soberanía del conocimiento¶
Los países vecinos no pierden el tiempo. Universidades y centros tecnológicos de Chile, Brasil y Uruguay crearon programas especiales de captación rápida para incorporar a los talentos argentinos que el gobierno nacional descalifica y desprecia en sus discursos.
¿Quién va a desarrollar la tecnología satelital argentina, los reactores nucleares de exportación de INVAP, las semillas resistentes a sequías del INTA o los fármacos biosimilares si expulsamos a toda una generación de científicos?
Para entender el alcance del ajuste en el sector educativo y científico, leé nuestro dossier de Educación Pública y la nota previa sobre los proyectos de investigación paralizados.
Ningún país del mundo alcanzó el desarrollo desfinanciando sus laboratorios y regalando sus cerebros al extranjero. Destruir la ciencia nacional es la forma más rápida de garantizar la dependencia económica y tecnológica.
Fuentes
- Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología (RAICYT) — Censo nacional de proyectos paralizados y éxodo de investigadores (septiembre 2026).
- Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) — Actas de directorio y estadísticas de personal científico.
- Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) — Estado de ejecución de préstamos BID/BIRF.
- Asociación de Trabajadores del Estado (ATE CONICET) — Relevamiento salarial y de condiciones de trabajo en institutos de investigación.