Saltar a contenido

AFAGate: el FBI reconstruye la caja de la AFA mientras la causa argentina retrocede

En pleno Mundial, agentes del FBI y fiscales federales de Estados Unidos empezaron a tomar testimonios sobre las operaciones financieras de la AFA. La pregunta que investigan es simple: adónde fueron a parar los cientos de millones de dólares de los sponsors de la Selección. Acá, mientras tanto, la causa espejo avanza para atrás.

Sede de la Asociación del Fútbol Argentino, en Viamonte 1366

Sede de la Asociación del Fútbol Argentino, en Viamonte 1366. Foto: Barcex — CC BY-SA 2.0 (vía Wikimedia Commons). Imagen ilustrativa.

Qué investiga el FBI

La investigación preliminar estadounidense busca determinar si la Asociación del Fútbol Argentino, presidida por Claudio "Chiqui" Tapia, usó el sistema financiero de Estados Unidos para cometer fraude bancario o lavado de dinero. No es una denuncia mediática: son citaciones formales de agentes federales y fiscales, con testimonios que empezaron a tomarse la primera semana de julio.

En el centro del expediente hay una empresa: TourProdEnter LLC, radicada en Estados Unidos y propiedad del productor teatral Javier Faroni y su esposa. Esa sociedad firmó un contrato exclusivo con la AFA para actuar como agente de cobro de los principales sponsors internacionales del seleccionado.

Los números que maneja la pesquisa impresionan:

Concepto Monto
Fondos de la AFA administrados por TourProdEnter LLC ~USD 260 millones
Distribuidos entre empresas y beneficiarios sin justificación económica USD 57 millones

Cincuenta y siete millones de dólares repartidos sin explicación. Del fútbol argentino. En cuentas de Estados Unidos.

La mansión de Pilar y el hombre de la caja

El otro capítulo del "AFAGate" apunta a Pablo Toviggino, tesorero de la AFA, mano derecha de Tapia y nexo histórico de la conducción con el poder político. La justicia investiga si una mansión en Pilar se compró a través de presuntos testaferros que actuaban en su beneficio, para ocultar a los verdaderos dueños del bien y el origen del dinero.

Toviggino no es un dirigente más: maneja las finanzas del organismo que administra el fútbol profesional argentino, desde los derechos de TV hasta los ingresos de la Selección campeona del mundo. Si la caja del fútbol se movió por circuitos opacos, la pregunta institucional es inevitable: ¿quién controló durante todos estos años al que controlaba la plata?

El contraste que duele: allá avanza, acá retrocede

El detalle más incómodo no está en Washington sino en Comodoro Py. Mientras el FBI cita exjerárquicos y reconstruye el circuito del dinero "desde adentro", la causa argentina sobre Tapia retrocede entre maniobras procesales y peleas de jueces por la competencia del expediente.

La Cámara Federal de Casación llegó a ordenar que se revise qué juzgado debe quedarse con la investigación del entramado financiero. Cada mes que la justicia argentina gasta discutiendo quién investiga es un mes que nadie investiga.

Ya lo vimos con el FIFAGate en 2015: los dirigentes sudamericanos cayeron por evidencia estadounidense, no por causas locales. Que la trazabilidad del dinero argentino dependa otra vez de fiscales extranjeros dice menos del FBI que de nosotros.

Por qué importa más allá del fútbol

La AFA no es una empresa privada cualquiera: administra un patrimonio cultural y económico colectivo, con exenciones y protecciones estatales. Sus cuentas mueven cifras comparables a las de un ministerio, sin los controles de un ministerio.

Y la conducción de la AFA construyó poder político transversal: gobernadores, intendentes y funcionarios de todos los signos posaron con la Copa. Esa transversalidad explica el silencio: nadie quiere pelearse con el fútbol en año mundialista.

Nosotros no tenemos ese problema. La plata del fútbol también es plata de los argentinos, y el que administra plata ajena rinde cuentas. Seguimos el expediente — el de allá y el de acá — en nuestro dossier de Anti-Corrupción.